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Algunas personas son alérgicas a ciertos alimentos; ingerirlos puede causarles enfermedades e incluso la muerte. La ÚNICA forma de controlarlas es evitando su consumo.

El único modo eficaz de prevenir las alergias alimentarias consiste en eliminar los alérgenos de la dieta de las personas afectadas.

Hay que tener en cuenta que no existe cura conocida para estas alergias, y que uno de cada diez humanos somos sensibles a algún alérgeno.

Alergia relativamente frecuente que se puede desarrollar en cualquier etapa de la vida, que raramente desaparecerá (exceptuando en niños).

Provocada frecuentemente por una proteína llamada parvalbúmin. Es inútil cocinar el pescado, pues es resistente al calor. Aparece al comerlo, tocarlo, o al respirar el vapor que sale al cocinarlo.

Ejemplos: anchoa, abadejo, salmón, trucha, bacalao y merluza. Tambien se encuentra en pizzas, cubos de sopa, aliños para ensaladas.

Se excluyen; la gelatina de pescado utilizada como soporte de vitaminas o preparados de carotenoides y la gelatina de pescado o ictiocola utilizada como clarificante en la cerveza y el vino. Algunos peces cartilaginosos como los tiburones o las rayas no suelen dar problemas.

El altramuz, también conocido como chorco, entremozo, chocho, lupín o lupino, es una planta leguminosa perteneciente a la misma familia que el cacahuete.

Comparte síntomas con los de la alergia al cacahuete, y conviene saber que el calor no altera sus propiedades alérgicas.

Aparece a veces en productos sin gluten, ya que los ingredientes derivados del altramuz son buenos sustitutos de estas harinas.

Su harina se usa para hacer pan y pasteles, pastas y bollería industrial, sustitutos del café, aceite e incluso paté.

La alergia al apio tiene poca incidencia entre la población y síntomas habitualmente leves.

Los afectados también suelen ser alérgicos a la zanahoria, el pepino, el cilantro, el perejil o el aneldo y al polen del abedul.

El apio contiene alérgenos en tallos, raíces, semillas y hojas y cocinarlos no reduce la posible reacción alérgica.

Ejemplos son:  caldos, ensaladas, carnes procesadas, algunas bebidas, salsas, platos precocinados, caramelos, gelatinas, goma de mascar etc.

Conocido como maní en muchos países, en casos graves podría provocar incluso la muerte por anafilaxia.

Suele aparecer en niños mayores de 3 años aunque en torno a un 20% de los niños que la padecen la superan al llegar a la edad adulta.

La exposición al cacahuete se puede dar por contacto directo (ni siquiera es necesario comerlo, sólo que toque la piel), contacto cruzado (que el producto haya tenido exposición durante su procesamiento o manipulación) o por inhalación (por inhalar polvo o aerosoles que contengan cacahuete).

Podemos encontrarla en mantecas, aceite, harina, galletas, chocolate, currys, postres, salsas, muesli, barritas energéticas, bombones, mazapanes, turrones y comidas étnicas.

Alergia persistente a lo largo de la vida, que se suele manifestar a partir de los tres años.

Los síntomas aparecen por el contacto con la piel o por inhalación. Cualquiera puede tener alergia sólo a un fruto con cáscara concreto. En estos casos se recomienda evitar ese alimento.

Ejemplos: Almendras, avellanas, nueces, anacardos, pacanas, nueces de Brasil, alfóncigos, nueces macadamia o nueces de Australia, pacanas, panes, postres, helados, galletas, mazapán, salsas, aceites..

Alrededor del 1% de la población es celiaca pero la gran mayoria lo desconoce.

Hay que diferenciar entre la sensibilidad al gluten no celiaca y la enfermedad celiaca, siendo habitual la primera. En cualquier caso los sintomas son similares.

El gluten es una proteína que se encuentra en la semilla de algunos cereales, así como en híbridos y productos elaborados con estos granos.

Ejemplos: Trigo, centeno, cebada, avena, espelta, kamut o sus variedades híbridas y productos derivados.

Quedan excluidos los jarabes de glucosa a base de trigo, incluida la dextrosa; las maltodextrinas a base de trigo; los jarabes de glucosa a base de cebada; y los cereales que se utilizan para hacer destilados alcohólicos, incluido el alcohol etílico de origen agrícola.

Alergia prácticamente desconocida en adultos pero frecuente en niños menores de 1 año, que suele desaparecer con el tiempo en un alto porcentaje de los casos.

Es posible tener alergia sólo a la clara (y es lo habitual), a la yema e incluso a ambas a la vez.

Se recomienda evitar totalmente el huevo debido a la dificultad para separar completamente la clara de la yema sin que exista el menor transvase.

La proteína causante de más alergias es la albúmina, aunque también aparecen globulina, lecitina, livetina, lisozima, ovoalbúmina, ovomucina, ovomucoide, ovovitelina y vitelina.

Causa principal de reacciones alérgicas en niños pequeños, las reacciones a la proteína de la leche suelen ir remitiendo con la edad.

No se debe confundir con la intolerancia a la lactosa (son dos cosas totalmente diferentes) a pesar de su similitud en cuanto a síntomas.

Ejemplos son mantequilla, queso, nata, yogures,sopas, salsas, algunas carnes procesadas, productos horneados, golosinas, turrón, caramelo…

Se excluyen lactosueros utilizados para hacer destilados alcohólicos, incluyendo la etílico de origen agrícola, y lactitol

Alergia poco frecuente en niños pero habitual en adultos.

Es inútil cocinar los crustáceos, pues el alérgeno principal es una proteína llamada tropomiosina resistente al calor.

Las reacciones alérgicas a los crustáceos suelen darse al comerlos aunque hay personas que eaccionan al entrar en contacto con ellos o incluso al respirar los vapores cuando se cocinan.

Ejemplos: Cangrejos, langosta, gambas, langostinos, carabineros, cigalas etc. y también salsas, cremas, platos preparados…

Con síntomas similares a los que provovan los crustáceos, hay que resaltar que las alergias debidas a los moluscos son bastante inferiores a la que provocan los crustáceos, aunque sus síntomas y problemas son parecidos.

Se dividen en bibalvos, gasterópodos y cefalópodos.

Algunos ejemplos son: Mejillones, almejas, caracoles, ostras, bígaros, chirlas, berberechos, cremas, salsas, platos preparados.

Poco común en España, se caracteriza por ser la más corriente de las alergias a especias y está incluida en muchas más recetas de las que cabría imaginar.

En general, su acceso al cuerpo humano es por ingestión, pero se han descrito casos de alergia a mostaza por inhalación o contacto.

Se puede encontrar en panes, currys, kétchup,marinados, productos cárnicos, aderezos, aliños, salsas adobos, sopas y especias..

La alergia a las semillas del sésamo, también conocido como ajonjolí, aumenta con el paso de los años en nuestro país.

No solo está presente en alimentos, también en productos cosméticos y medicamentos. Lo encontraremos ocasionalmente como especia, agente saborizante o tahini.

Algunos ejemplos de alimentos con sésamo son galletas, dulces, panes, currys, marinados, productos cárnicos, aliños, salsas y sopas.

Realmente no es un alérgeno.

Los sulfitos son compuestos químicos derivados del azufre que se suelen utilizar como conservantes y que pueden provocar intolerancia.

Se encuentra en conservantes y aditivos alimentarios (ej.-E200 a E228, E150b y E150e), galletas, siropes, crustáceos, frutas desecadas, productos cárnicos, vegetales, patatas fritas de bolsa, vino y cervezas y algunos alimentos fermentados.

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Alergia frecuente de síntomas poco graves aunque incómodos, comienza en los primeros años de vida, y habitualmente desaparece con la madurez.

Se puede encontrar en galletas, la carne, el atún en lata o las sopas enlatadas. También en tofu, natto, shoyu, tempeh, miso, edamame, tamari, proteína vegetal texturizada, caldo de verduras, aceite vegetal o almidón vegetal.

Se excluyen aceite y grasa de semilla de soja totalmente refinados; tocoferoles naturales mezclados (E306), d-alfa tocoferol natural, acetato de d-alfa tocoferol natural y succinato de d-alfa tocoferol natural derivados de la soja; fitosteroles y ésteres de fitosterol derivados de aceites vegetales de soja; o ésteres de fitostanol derivados de fitosteroles de aceite de semilla de soja.

En cumplimiento de la Ley de Información Alimentaria (Real decreto 126/2015) que entró en vigor el 13 de diciembre de 2014.